Nota del año
¿Tenía ganas de escribir? No. ¿Me estoy obligando a hacerlo porque es una tradición que inicié para conmigo y prometí no volverme a fallar? Así es. Y así, como con muchas otras situaciones con las que me he fallado, he prometí regresar mi lealtad para con las situaciones que me hacen feliz o me hacen dichosa. O simplemente, que me hacen (ser). ¿Qué podría contarles del 2025 que sea REALMENTE impresionante? ¿Qué podría, pues, escribirles sin que les aburra leer esta entrada del año? Lo más fuerte de dejar de escribir es que los demás dejen de leerte, y volver a exponerte de esta forma es entonces un tanto... aterrador. Sin embargo, he decidido no volver a ser tan miedosa como en años anteriores y por lo tanto decido una vez más dejarme ser leída, ergo, vista de alguna forma. Tengo que confesar que este año escribí, pero no para los y las demás. Escribí para mí. Para entender a mis emociones y escucharlas como a ellas les gusta ser escuchadas: a través de palabras, frases e ideas qu...


